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Clan de Rangers y Rovers Fenix – G.S. Gilwell – Peñaflor, Chile

Clan Fénix

Clan de Rangers y Rovers Fénix

Grupo Scout Gilwell de Peñaflor
Santiago, Chile
Clan Fénix - Grupo Scout Gilwell, Peñaflor
Horquilla Rover - Ranger

Algunas reflexiones acerca de la Horquilla

Por: Nicolás Quezada C.

Uno de los elementos más fascinantes que encontramos en el roverismo, especialmente en la juventud y en nuestro caminar scout por los diversos senderos y aventuras de la vida, en mi opinión, es “La Horquilla”.

Ya en los primeros “Rover Moots”(reuniones internacionales de Rovers), Baden-Powell siempre la sugería y nos hablaba de ella.

Quienes desde los 16 años de edad la usamos para apoyarnos en nuestras caminatas y excursiones, así como también al transitar por los diferentes senderos que la vida adulta nos enfrenta, tenemos claro el porqué: es una buena compañera, tanto en el caminar físico cómo durante los más diversos senderos que la vida adulta nos lleva transitar.

Y si bien en un principio la portamos materialmente en nuestras manos al caminar, con el correr del tiempo, se va transformando, transmutando en un símbolo que se internaliza en la mente y se refugia en el espíritu.

Deja de ser una cosa, un elemento de apoyo y se traduce en un ideal de vida, por qué no decirlo, en un estilo o modo de decidir las encrucijadas que la vida nos plantea a cada instante, en cada minuto de decisión, en cada momento crucial, mientras intentamos llevar una vida recta.

Casi siempre, la horquilla se aloja en la conciencia y pareciera que de allí no sale, especialmente en la vida adulta.

Ya nuestro fundador la comienza a mencionar en uno de los “escollos” o capítulos de su primer libro dirigido a los rovers: “Roverismo Hacia El Éxito”.

Cuando nos recomienda dos deportes: el montañismo y el excursionismo nos dice:

“La afición de cortar varas en los matorrales y bosques para convertirlas en Horquetas es lo suficientemente atractiva para llevarlo a uno kilómetro tras kilómetro tratando de conseguir una buena vara, enderezarla, curarla y hacer de ella una buena Horquilla Rover”.

Y  luego la relaciona con nuestro lema: “Servir”. Diciéndonos en el mismo texto:

“Servir, es hacer a un lado el placer o la conveniencia para tender la mano al necesitado. Y si se practica el servicio a los demás día a día, lo mismo en las cosas pequeñas que en las grandes, se va desarrollando esa chispa de amor que todos llevamos en nuestro interior y se hace tan fuerte que lo conduce a uno con alegría al través de las dificultades y las penas de la vida; se eleva uno sobre ellas, se llena uno de buena voluntad hacia los hombres, y la Conciencia, esa voz interior, le dice a uno: «¡muy bien!».

Pienso, qué si bien es cierto que la horquilla nos sugiere una vida recta, también tiene un nudo en que se separa en dos direcciones, en la horquilla misma, en su bifurcación, que nos indica que siempre en nuestra vida estaremos entre dos grandes polaridades humanas: el bien y el mal.

Por tanto, la horquilla posee un simbolismo de la naturaleza “dual” del ser humano, en nosotros, donde todo lo manifestado tiene dos aspectos como pares de opuestos de la existencia, llevándonos a pensar y oscilar siempre entre estas dualidades o polaridades con innumerables grados entre ambos extremos. El uno existe porque existe el otro, ambos se dan sentido y conforman una realidad que va más allá de sus manifestaciones:

Bien – mal; amor – odio; alegría – tristeza; orden – caos; mediocridad – idealismo; conflicto – paz; escasez – abundancia; esclavitud – libertad; espíritu – materia: inhalación – exhalación; blanco – negro: día – noche; masculino – femenino; ying – yang; placer – dolor; arriba – abajo; camino largo – camino corto; cerca – lejos; sufrimiento – felicidad; razón – emoción; luz – tinieblas; ignorancia – educación; Luna – Sol;  silencio – ruido; calma – tormenta; muerte – vida; positivo – negativo; oscuro – claro; y un muy largo etcétera.

Esto nos lleva a pensar en una frase mencionada por un apreciado dirigente scout, que decía: “Siempre Listo, es ser obediente a los nobles dictados de la conciencia, ilustrada con los Principios Scouts”.

Pienso que es así, ya que me parece que la “horquilla material” se funde en la “conciencia mental” de cada ser humano, y depende de nuestro acervo cultural scout: principios, virtudes, lemas, divisa, ley, promesa o compromiso, hábitos saludables, predisposición a la reflexión, amor al prójimo y espíritu de servicio, conocimiento y saber, lo que nos llevará a entender y aplicar los necesarios cambios personales y puntos de equilibrio vital para descubrir la fuerza simbólica de “La Horquilla”, no solo aprendiendo significados, sino  aprehendiedo, haciendo nuestra su trascendente significación simbólica para potenciar nuestra vida y las de quienes nos rodean a través de la proyección del buen “Servir”.

N.Q.C.